Me gustaría empezar esta entrada sin ningún término peyorativo, o soez dirigido hacia la persona del alcalde de Madriz.
pero aquí ya no empiezo, y solo tengo bonitas palabras de apoyo hacia ese
censored y demagogo.
Ya no por la de impuestos que tenemos que pagar los madrileños,
Ya no por los parquímetros, o la estación que ha plantado en mitad de la puerta del sol.
Las esculturas horribles, las fuentes, el cambiar el ayuntamiento de la plaza de la villa, porque no tenía suficiente glamour, y su despacho no daba a la Cibeles. O porque cerrase la casa de campo, y siga trabajando las prostitutas.
Porque con la M-30 no pienso meterme, porque ahí si que me ardería la sangre, es un tema que me toca tanto la moral que prefiero ignorarlo hoy.
Porque hoy voy a hablar de un tema nada importante, quizás desde un punto de vista económico, pero sí desde un punto de vista social.
Cambiar el oso y el madroño. pero que me estás contando pequeño faraón, que bombillita se te ha iluminado en tu podrido cerebro para cambiar esa estatua y la de Felipe III. Que necesidad hay de hacer ese atroz acto de vandalismo histórico, que ganarás tu, haciendo eso.
No es que esté molesto por la obras de Madrid, son necesarias, en un 90% de los caso, pero también podrían arreglar el alcantarillado, que está fatal, o poner carriles bici de verdad, o ampliar el horario del metro, o poner más autobuses eléctricos, que leches, un tranvía.yo que se, mejorar la limpieza de las calles con educación directa la ciudadano, poner más papeleras, más puntos de reciclaje, habilitar espacios para prostitutas.
Siento caer en la descalificación, pero es que hay gente que dan ganas de reventarlas, y no es violencia gratuita, es odio, simple y llanamente, odio a el alcalde electo de mi ciudad (que no mi alcalde).
Y recordad, que cada vez que un político se sale con la suya, dios mata un gatito.
Que os den.
editado el post, razones externas al blog... que me caliento y me pierde la lengua, ejem, si chicas, asi es... (guiño guiño)
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